Puedo entender que todos los años no podemos levantar títulos.
Puedo entender que con la diferencia presupuestaria es muy difícil pelear el primer puesto en la tabla, incluso los cuatro primeros. Pero hoy el equipo que estaba enfrente era el Almeria todo lo anterior se cae al suelo.
Me niego a creer que esta plantilla no está capacitada para ganarle a Getafe, Mallorca o Almeria. Me niego a pensar que nadie sea capaz de enderezar el rumbo de esta plantilla. Me niego a pensar que no haya nadie que de un golpe encima de la mesa y acabe con esta sangría.
El equipo está literalmente muerto, sin ideas, sin espíritu, sin corazón, nadie es capaz de alzar la voz ni tan siquiera para protestar ese primer gol que se inventa el linier.
Se pedía urgentemente un entrenador contrastado, y el equipo juega mas a la nada que nunca. No existe sistema, no tenemos un once, si algo medio funciona se cambia al siguiente encuentro. Podemos traer a 14 medios centro, pero o cambia la actitud o esto no lo levanta nadie.
Y puede ser que hoy no se haya tenido la suerte necesaria para adelantarnos en el marcador. Un tiro de José Carlos al larguero que bota fuera y un penalti fallado por el que nunca los falla, Kanoute. Hubiese significado tener la tranquilidad necesaria para afrontar el resto del encuentro, pero la pelota no entró y el nivel de implicación (cuantas veces habremos repetido esta palabra en las últimas semanas) de la plantilla no hacia presagiar una noche tranquila.
Por que era el Almeria, un rival propicio para cambiar el rumbo, un rival que se desfondó en la última jornada de liga de la temporada pasada y que debe ser motivo mas que suficiente para demostrarles que estábamos dispuestos a dar bocados en el cuello para conseguir los tres puntos devolviéndoles de paso lo de aquel partido y dando carpetazo a todos los malos rollos vividos con anterioridad. Por que la grada del Ramón Sánchez-Pizjuán es generosa, y si hoy el equipo se parte el pecho por el escudo va a animar a muerte, pero este equipo no invita a nada.
Podríamos incluso hablar de los errores arbitrales que hemos estado padeciendo estas últimas jornadas, quizás el primer gol del Almeria puede influir en el resto del encuentro, pero cuando ves la actitud de tus jugadores sobre el césped es hasta ridículo hablar del árbitro.
Esto hay que cortarlo como sea de manera inmediata. Hay que tomar decisiones antes de que sea tarde, por que de nada me valen mensajes de optimismo cuando en el césped no se ve ningún atisbo de mejoría.
Ahora llega el Borussia en una auténtica final, pero lo visto en la final de hoy no me hace pensar en nada bueno. El calendario es bestial hasta el final de año, y el enfermo no muestra ningún síntoma que de pie a la esperanza.
Derrota que no entraba en ningún cálculo. Manzano llegó con los alemanes que aparecen en el horizonte. Aquel encuentro sirvió para invertir una situación que no era tan caótica como esta. Quizás volvamos a contar con dos jugadores importantísimos en nuestra plantilla, como son Luis Fabiano y Navas, pero falta mucho mas, y no toda la carencia es de plantilla.
Quiero volver a aburrirme, que no juguemos una mierda, pero ganar, ganar y ganar.
¡Que lindo era ese aburrimiento!
Recuerdos de la Semana Grande
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Hace 14 años









