sábado, 24 de enero de 2015

"¡Ahí queó!"

Cojo prestado el título del post de Jesús Alvarado en el que anunció su retirada para anunciar también una despedida.
No es que vaya a abandonar el blog como en el caso de Jesús, aunque últimamente lo tenga un poco olvidado pienso seguir escribiendo mi opinión en él cada vez que me apetezca y el tiempo me lo permita. Mi retirada definitiva es de mi otra gran pasión, el mundo de la portería.
Ya se que esto para la inmensa mayoría será algo que ni fu ni fa, pero como en mi blog me gusta exponer mis sentimientos pues aquí lo suelto.
Una lesión en un hombro me obliga a dejarlo tras haber vuelto a ponerme unos guantes el año pasado tras muchos años de inactividad.
Algunos verán una locura volver a jugar al fútbol cuando ya has pasado de los 40 tacos. Quizás tengan razón, pero que sería de la vida sin estos pequeños placeres y locuras.
La experiencia vivida tras mi vuelta bien merecen ese ratito tan malo que pasé la noche del jueves en el hospital Virgen del Rocío a cuyo personal quiero agradecer el trato recibido.
¿Mereció la pena sufrir una lesión?  Mereció la pena volver a jugar por mi amigo Giulio, mereció la pena volver a meterte en un vestuario con tus amigos.
Creo que el torero que se retira sin haber sufrido una cornada ni ha sido torero ni ha sido "ná", pues esta es la primera lesión que sufro desde que me puse mis primeros guantes Mikasa y mi camiseta de Paco Buyo para jugar con mis amigos en la calle.
Solo queda agradecer a todos los que de alguna u otra manera me han ayudado a completar el camino.
Se que no se retira ningún mito ni ninguna figura, solo sentia la necesidad de exponer mis sentimientos en este blog.
Muchas gracias a todos.
¡Ahí queó!