miércoles, 15 de junio de 2011

Sevillismo protestón

Mucho se ha hablado en las últimas temporadas sobre el llamado "Sevillismo protestón". Hoy quiero dar mi opinión sobre lo que para mi significa.
Sevillismo protestón no es el que no está de acuerdo con la cesión de Cala un nuevo año, el protestón es el que ahora se queja pero si hubiese sido repescado para la primera plantilla exigiría un central de mas peso por que "con Cala no podemos aspirar a nada".
Sevillismo protestón es aquel que pone el grito en el cielo cuando salta una noticia sobre la supuesta compra de Bernardo por parte del Villarreal y cuando ven los últimos encuentros, por que no han visto mas, dicen que el chaval es muy flojo para la primera plantilla.
Sevillismo protestón es el que a principios de temporada "le ponía un lacito a Luis Fabiano y lo regalaba" y ahora se lleva las manos a la cabeza por que el brasileño se ha ido.
El que critica algo que no le gusta ayuda a crecer, es necesario, está en su derecho, nos hace mas grandes.
El que protesta da igual si es "blanco" o "negro", o si mañana es "marrón" pone en peligro la estabilidad de un proyecto.
No se confundan.

17 comentarios:

Flamenco Rojo dijo...

Como dijo Rafael Gómez "El Gallo" es que hay gente pa to.

Saludos.

quiquesfc dijo...

creo que ademas de injusto el post es muy ventajista de tu parte, podria ponerte el ejemplo contrario y decirte que los que defendian que a mosquera y a konko porque se le daba mucha caña, son los mismo que cuando se fueron por la mitad de lo que costaron decian que era un pelotazo que nos pagaran ese dinero por ellos y que por venderlos y que monchi era un crack pr eso.
el sevilista proteston no es eso ni mucho menos.cuando quieras te lo explico la otra vision del sevillista porteston

Talibán Sevillista dijo...

@ Quiquesfc:
Acabas de hacer como cuando ves una foto en Facebook y le pones tu nombre. Te has etiquetado tu mismo ya que yo no lo he hecho con nadie, así que tu sabrás lo que dices y como te defines.

Rabioso dijo...

De mamazo, Rafa.

¿ Y te has fijado como te saltan a la yugular ?.

VIZCAINO FOREVER.

UN ABRAZO RABIOSO a los sevillistas fieles, como tú Rafa.

quiquesfc dijo...

@rafa:
yo me considero proteston y a mucha honra, pero no de la manera que tu dices, es como si dicen los sevillistas pegan muletazos,tu seguramente dirias que n oes asi que los sevillistas no somos asi, ¿te estarias etiquetando como sevillista que pega muletazos?
estas manipulando totalmente las cosas y siendo muy injusto con un gran sector del sevillismo, lo mismo te explico yo lo que es ser sevillista protestón, que veo que todavia no te has enterado.
te pongo un ejemplo que protestones eran lo béticos que decian qu ehabia que reforzar el equipo y acababan de ganar la copa y entrar en champions.al igual que habia protestones que el año pasado tras quedar 4º y ganar la copa decíamos que a el equipo habia que renovarlo de arriba abajo.

Marcu dijo...

Sevillismo protestón es aquel que el año pasado pitaba a Negredo y decían "vaya puro que nos han metido" y hoy pitan y tienen ese puro entre sus partes ante el temor que el Madrid haga uso de la cláusula.
Saludos

Marcu dijo...

A/A quiquesfc
Das dos nombres, Mosquera y Konko.
El primero salió de Sevilla con tratamiento psicológico de la mayor parte de su familia ante el injusto comportamiento de "ciertos" medios de comunicación de Sevilla.
El segundo, Konko, hoy lo quiere toda Italia y media Europa´
Y de Negredo ¿qué quieres que le diga al sevillismo protestón?

Manuel de los Santos dijo...

Todos tenemos una mijita de protestones, pero, tengo que decirte que estoy totlamente de acuerdo con tu post, por mucho que se diga eso de "Villenato" y esas tonterías que se pueden leer y escuchar...

Un abrazo, amigo!!

Rabioso dijo...

DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA DE LA LENGUA
===============================

protestón, na.

1. adj. Que protesta mucho y a menudo por cosas sin importancia.

VIZCAINO FOREVER

quiquesfc dijo...

pues nada, si nos subren el carné 100 euros mas no protesteis, a tragar y tragar eso es un buen sevillista como don manué queria a suscreaturitas a callar y mamar con todo, dame pan y llámame tonto decia el refrán. que vuelva konko que es un crack y mosquera, lo que hay que leer por dios, qu epoquita memoria teneis el sevillismo es en su mayoria proteston, es exigente cuervas vete ya se decia si no iba a la uefa...

quiquesfc dijo...

con esto os contesto a todos por si dudais también del amigo carlos romero un protestón
http://www.lapalanganamecanica.com/2010/02/mejor-nervionizacion-que-mestallizacion.html

Jose M. Caballero Guerrero dijo...

Yo creo que en la entrada que has escrito está meridianamente claro que dentro de aquellos Sevillistas que protestan hay algunos que lo hacen con sentido y otros que simplemente protestan según sople el viento, sin criterio: protestones.
Pues no.
Entremos dentro de una guerra dialéctica entre estas dos facciones, como siempre.
Hay tantas formas de vivir el Sevillismo, como Sevillistas hay.
Pues no.
Identifiquémonos con uno de estos dos grupos y sintamonos etiquetados de forma despectiva por el otro bando.
Que como afición somos la mejor de España.
Pues no.
Un fuerte abrazo, Rafa.
Me encantó la entrada.

Rabioso dijo...

En primer lugar, esa especie de fijación obsesiva con el otro equipo de la ciudad y la razón para nombrarlo cada vez que se habla de criticar o no criticar se está convirtiendo en una paranoia.

En segundo lugar yo observo mucha crítica, diaria, más que nunca cuando precisamente nos encontramos en el mejor momento de nuestra historia. Así de claro y yo esto no lo entiendo. Estamos en el mejor momento de nuestra historia pero, claro, hay que seguir criticando para mejorar.

Respecto a los abonos, precisamente este año ha dicho el Presidente que se van a bajar los de las zonas más baratas, gol sur y gol norte. A mí por ejemplo no me lo van a bajar.

Espero que igual que se critica, cuando el club hace cosas brillantes como ésta espero que luego se le reconozca.

Anónimo dijo...

Manolo vëndeme el librito porfa.

Anónimo dijo...

Samy era un tiburón que había nacido disconforme. Desde muy pequeño se quejaba por cada cosa que lo rodeaba y que le ocurría. No le gustaba el mar en donde nadaba y, obviamente, vivía. Su comida, los peces que se le cruzaban por ahí le hacían cosquillas cuando los tragaba. Si el agua estaba un poco fría temblaba como una hoja y, si la corriente era cálida, no paraba de hablar con sus amigos de los peligros del calentamiento global. Samy no entendía mucho de ese tema, pero había escuchado a dos jóvenes que conversaban con mucho entusiasmo, acodados en la baranda de un lujoso yate, mientras él esperaba, silencioso, que alguno se cayera por la borda.

Cada movimiento que hacía para nadar producía un sonido en el agua que parecía como una especie de canto melancólico que repetía permanentemente: “no me gusta como soy, no me gusta como soy”.

Era similar a una canción triste, como las que tarareaban los esclavos encadenados en las bodegas de las galeras que cruzaban el mar desde el África.

Con esa actitud que tenía, ningún otro tiburón quería nadar mucho tiempo a su lado y, obviamente, los otros peces le huían.

Cierta vez, Poseidón, el dios del mar, se cansó de escuchar las quejas de Samy y del resto de los animales que vivían en el agua. Claro, porque los peces más pequeños decían que, además de que te quiere comer, se lamenta. Entonces, Poseidón se le apareció a Samy y le ofreció la posibilidad de cambiar algo que él deseara de un momento para otro.

–¿Puedo cambiar mi apariencia? –preguntó.

–Sí, no hay problema; si eso es lo que deseas, te será concedido– respondió el dios.

Poseidón lo invitó a Samy a recorrer algunos parajes cercanos y ambos se pusieron a nadar juntos.

Cuando se cruzaban con otros tiburones, Samy aprovechaba para mostrarle sus gustos a Poseidón.

–Quiero tener una nariz como aquella; la aleta izquierda del que está pasando por ahí; de aquel, la derecha, de ése otro la cola y del que está más lejos, el cuerpo. Del grandote, que está más profundo, la vista, y del que me acaba de rozar, el olfato.

Así, fue pidiendo algo de cada uno y el dios se lo fue concediendo.

Después, Poseidón se fue y Samy se quedó dormido. Al despertar creyó que todo había sido un sueño, pero se dio cuenta de que no era así ya que los otros tiburones se le acercaban para preguntarle cómo había conocido personalmente a Poseidón, pues los habían visto nadando juntos.

Samy, para comprobar si el dios le había concedido los deseos, nadó rápidamente hacia un barco que se había hundido en el acantilado. En uno de los espejos del salón de baile podría ver su transformación.

Se miró y se llevó la gran sorpresa de su vida. Estaba igual, igual, igualito al día anterior. No había cambiado nada porque lo que había pedido era exactamente lo mismo a lo que ya tenía.

Fin

Antonio navarro

Anónimo dijo...

a protestona
Una señora tenía la costumbre incurable de mascullar contra todo y todo el mundo. Finalmente, el alcalde creyó que había encontrado algo por lo cual ella no podría protestar. Su cosecha de patatas era la mejor en toda la región. ¡Ah!, al fin hay algo con lo que la señora debe estar muy feliz, pensó, y cuando la encontró en una calle de la aldea, le dijo con una sonrisa radiante, "Todos están diciendo que su cosecha de patatas fue esplendida este año". La vieja señora lo encaró con un mirar penetrante y dijo: "Es verdad que no son tan malas, pero, ¿dónde están las podridas, para los cerdos?"

Con cariño para kuikina

Anónimo dijo...

La protestona
Una señora tenía la costumbre incurable de mascullar contra todo y todo el mundo. Finalmente, el alcalde creyó que había encontrado algo por lo cual ella no podría protestar. Su cosecha de patatas era la mejor en toda la región. ¡Ah!, al fin hay algo con lo que la señora debe estar muy feliz, pensó, y cuando la encontró en una calle de la aldea, le dijo con una sonrisa radiante, "Todos están diciendo que su cosecha de patatas fue esplendida este año". La vieja señora lo encaró con un mirar penetrante y dijo: "Es verdad que no son tan malas, pero, ¿dónde están las podridas, para los cerdos?"

Con cariño para kuikina.